jueves, 2 de julio de 2026

A principios de la década de 1980, un enorme OVNI apareció en el valle del Hudson

Entre 1982 y 1986, varios miles de habitantes del condado de Westchester, en el estado de Nueva York, informaron de la aparición recurrente de un enorme artefacto silencioso, con forma de V o de bumerán, que se deslizaba a baja altitud sobre la autopista Taconic Parkway. Ni los investigadores de la época ni las autoridades lograron jamás explicar por completo el fenómeno.

Una Nochevieja fuera de lo común

Según los archivos reunidos por los primeros investigadores, todo comenzó la noche del 31 de diciembre de 1982, pocos minutos antes de la medianoche. Un policía retirado, sentado en el jardín de su casa en la localidad de Kent, vio hacia el sur un grupo de luces rojas, verdes y blancas. Al principio pensó que se trataba de un avión en apuros. Pero el objeto pasó sobre su casa a una altura que él mismo calculó en unos 150 metros, moviéndose con una lentitud y un silencio impropios de una aeronave convencional, acompañado tan solo de un zumbido grave y lejano. Al observarlo con atención, distinguió un fuselaje triangular oscuro que unía las luces dispuestas en forma de V.

Aquel testimonio aislado pasó casi desapercibido durante meses. Habría que esperar al invierno siguiente para que el caso adquiriera una dimensión completamente distinta.

La noche del 24 de marzo de 1983: la centralita de Yorktown colapsada

Una semana después de que el ayudante del sheriff Dennis Sant observara cerca de Brewster un objeto metálico y oscuro que describiría como «una ciudad de luces», los avistamientos volvieron a multiplicarse. El 24 de marzo de 1983, un expolicía volvió a ver la formación en V, esta vez acompañada de un zumbido más perceptible. Esa misma noche, el ingeniero informático de IBM Ed Burns circulaba por la Taconic Parkway cerca de Millwood cuando la radio de su coche empezó a llenarse de estática; se detuvo en el arcén, como decenas de otros automovilistas, para observar lo que más tarde describiría como una gigantesca «nave triangular» completamente silenciosa.

En Yorktown, las llamadas llegaron en tal cantidad que la centralita de la policía local estuvo a punto de colapsar, hasta el punto de que las autoridades temieron no poder atender emergencias reales. Dos agentes presentes en el lugar al mismo tiempo dieron, sin embargo, descripciones contradictorias: uno hablaba de una masa única con varias luces, el otro de una formación cerrada de pequeñas avionetas, una discrepancia que alimentaría el debate sobre la verdadera naturaleza del fenómeno durante años.

Se pone en marcha una investigación científica

El 26 de marzo de 1983, el diario Westchester-Rockland Daily Item publicó en portada un artículo que se haría célebre, con el titular: «Cientos afirman haber visto un ovni». El artículo llamó la atención de un grupo de investigadores independientes cercanos a J. Allen Hynek, antiguo asesor científico de las Fuerzas Aéreas estadounidenses en los proyectos Sign, Grudge y Blue Book, y fundador del Center for UFO Studies. Junto al astrónomo, el profesor e investigador Philip J. Imbrogno asumió la dirección del trabajo de campo.

El equipo puso en marcha una línea telefónica dedicada y recibió más de trescientas llamadas en una sola noche, únicamente el 24 de marzo. Un testigo, citado más tarde en su libro, resumió la impresión general en una frase que se haría célebre entre los investigadores del caso: si algo así como una ciudad voladora existiera, eso era exactamente lo que parecía el objeto aquella noche. Los resultados de esta investigación fueron publicados finalmente por Hynek, Imbrogno y el periodista Bob Pratt en Night Siege: The Hudson Valley UFO Sightings, que sigue siendo hoy la referencia documental sobre el caso.

¿Un solo objeto, o decenas de pilotos bromistas?

Ante la magnitud de los testimonios, la explicación más comúnmente ofrecida fue la de una broma: un grupo de pilotos aficionados volando en formación cerrada a bordo de ultraligeros, con luces intermitentes encendidas, para simular una nave única. La teoría encontró una confirmación parcial y siniestra la noche de Halloween de 1984, cuando una avioneta aterrizó en el aeródromo de Stormville —uno de los puntos de paso recurrentes del objeto— y su piloto fue detenido por un agente de la policía estatal que sospechaba de su implicación en el montaje. El hombre negó toda relación con los hechos y nunca fue acusado formalmente, pero el informe redactado por el agente esa noche se convertiría, a ojos de los escépticos, en la prueba clave de la explicación racional.

El propio Imbrogno rechazó, sin embargo, esa lectura única de los hechos. Sostuvo que el objeto había sido visto mucho antes de que comenzaran esos vuelos nocturnos en formación, y que testigos que habían presenciado varias apariciones distintas informaban de diferencias notables entre unas y otras: algunas correspondían a la descripción de un aparato único y rígido, y otras, más tardías, a la de un enjambre de pequeñas aeronaves. El controlador aéreo Anthony Capaldi, que observó personalmente el objeto sobre Stormville en el verano de 1983, señaló además que unas avionetas volando en una formación tan cerrada habrían producido necesariamente un ruido de motor perceptible; sin embargo, la inmensa mayoría de los testigos insistían, por el contrario, en el silencio casi absoluto del aparato, roto a lo sumo por un leve zumbido.

El sobrevuelo de la central nuclear de Indian Point

El episodio que dio al caso su giro más inquietante se produjo el 14 de junio y el 24 de julio de 1984, cuando varios testigos —entre ellos, guardias de seguridad de la central nuclear de Indian Point, en la orilla oriental del Hudson— informaron de un objeto estructurado y de gran tamaño que se desplazaba lentamente o permanecía inmóvil en las inmediaciones de los reactores. Uno de los guardias de servicio calculó que el aparato medía unos treinta metros de largo y volaba a menos de trescientos metros de altura, y lo comparó con varios helicópteros volando en una formación extremadamente cerrada. Para quienes se inclinaban por la explicación extraordinaria, la cercanía a una instalación tan sensible como una central nuclear hacía mucho menos convincente la hipótesis de los pilotos bromistas: pocos aficionados a los ultraligeros, se argumentaba, se arriesgarían a sobrevolar así una instalación protegida.

Un fenómeno que desbordó ampliamente Westchester

Según las estimaciones del equipo de Hynek e Imbrogno, el objeto —o los objetos— fueron vistos por más de cinco mil testigos entre 1982 y 1986, en una zona que desbordaba ampliamente el condado de Westchester: los informes abarcan también los condados de Putnam y Dutchess, y se extienden hasta el vecino estado de Connecticut, incluyendo New Haven y Brookfield. Los informes apuntan a una trayectoria preferente a lo largo del corredor formado por la Taconic Parkway, una marcada tendencia a sobrevolar masas de agua, y una aparición exclusivamente nocturna: ningún testimonio fiable recoge una observación diurna.

El caso vivió un notable repunte mediático en 1992, cuando el programa estadounidense Unsolved Mysteries le dedicó un reportaje. El programa logró reunir a un grupo de pilotos dispuestos a reivindicar la autoría de los vuelos en formación, pero estos se echaron atrás a la hora de recrear públicamente la maniobra en V que decían haber realizado, alegando las infracciones a la normativa de aviación civil que tal demostración habría supuesto. El enigma, a día de hoy, sigue oficialmente sin resolver.

Cronología

31 de diciembre de 1982 — Primer avistamiento registrado, en Kent, Nueva York.
17 de marzo de 1983 — Avistamiento del ayudante del sheriff Dennis Sant cerca de Brewster; tráfico interrumpido en la Interestatal 84.
24 de marzo de 1983 — Oleada mayor de avistamientos; centralita de la policía de Yorktown colapsada; más de trescientas llamadas recibidas por la línea de investigación en una sola noche.
26 de marzo de 1983 — Publicación del artículo del Westchester-Rockland Daily Item; comienzo de la investigación de Hynek e Imbrogno.
Verano de 1983 — Avistamiento del controlador aéreo Anthony Capaldi sobre Stormville.
14 de junio y 24 de julio de 1984 — Sobrevuelos denunciados cerca de la central nuclear de Indian Point.
31 de octubre de 1984 — Detención de un piloto en el aeródromo de Stormville.
1992 — Emisión del reportaje de Unsolved Mysteries.

Documento de archivo — testimonio recogido por los investigadores (traducción)

«Si algo así como una ciudad voladora existiera, eso era exactamente lo que parecía el objeto. No había ruido de motor alguno, solo aquel zumbido grave y casi continuo. Las luces estaban dispuestas en una V muy nítida, y el conjunto avanzaba con una lentitud que no tenía ningún sentido para una aeronave de ese tamaño aparente.»

— Testimonio citado en Night Siege: The Hudson Valley UFO Sightings (Hynek, Imbrogno y Pratt), sobre los hechos del 24 de marzo de 1983.

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Grok, CC0,
Fuentes
TagsO.V.N.I.
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