domingo, 26 de julio de 2026

Estado de Washington - Una tabla Ouija ayuda a resolver un caso de robo

Hay objetos que, según se dice, traen mala suerte a quien los manipula con descuido. La tabla Ouija, aquella vieja compañera de las sesiones espiritistas popularizada a finales del siglo XIX, acaba de ofrecer una nueva prueba de ello, no en un salón encantado ni en un cementerio solitario, sino en las oficinas bastante prosaicas del Departamento de Policía de Moses Lake, en el estado de Washington. El viernes pasado por la tarde, un residente de la cuadra 1100 de East Nelson Road denunció que su vehículo había sido asaltado durante su ausencia. El radio había sido arrancado del tablero, se habían llevado llaves de la vivienda y varios medicamentos con receta, y junto con ellos, una tabla Ouija.

Fue precisamente este último detalle, aparentemente trivial, el que terminaría por sellar el destino de la sospechosa.

El azar, la memoria de un policía y una tabla viajera

Horas antes, el oficial Isaac Taylor, del Departamento de Policía de Moses Lake, había tenido un encuentro rutinario con una mujer que llevaba una tabla Ouija en una bolsa, un objeto lo bastante inusual como para quedar grabado en la memoria de un agente de patrulla. Cuando el reporte del robo llegó unas horas más tarde, mencionando una tabla Ouija entre los objetos sustraídos, el oficial Taylor recordó aquel encuentro anterior. Localizó a la mujer, identificada después como Tasha Marie Wehrli, de 36 años, cerca de Pioneer Way y Riviera Avenue.

Un cacheo confirmó las sospechas: no solo la tabla Ouija seguía en su poder, sino también los demás objetos denunciados como robados del vehículo. Según el comunicado del departamento de policía, Wehrli habría intentado entonces darse a la fuga, antes de ser reducida y arrestada sin mayores incidentes.

Un pliego de cargos considerable

Tasha Marie Wehrli fue ingresada en la cárcel del condado de Grant bajo varios cargos: allanamiento de vehículo en segundo grado (vehicle prowling), hurto en tercer grado, posesión de un medicamento controlado (legend drug) sin receta válida, daño malicioso en tercer grado y resistencia al arresto. Según la legislación del estado de Washington, el allanamiento de vehículo en segundo grado se clasifica como delito menor grave (gross misdemeanor), con una pena máxima de hasta un año de prisión; la ley ni siquiera exige que se haya sustraído efectivamente algo del vehículo para que el delito quede constituido, bastando la sola intención de cometer un delito en su interior.

La tabla Ouija, un objeto cargado de historia — y de superstición

Lejos de ser una simple curiosidad de mercadillo, la tabla Ouija pertenece a una larga tradición estadounidense de supuesta comunicación con el más allá. Comercializada por primera vez en 1890 bajo el nombre de "Ouija", y popularizada en las décadas siguientes por el fabricante William Fuld, se convirtió en el símbolo mismo de la sesión espiritista doméstica, en una época en que el movimiento espiritista —nacido del fenómeno de las hermanas Fox en Hydesville en 1848— gozaba de una popularidad considerable en Estados Unidos. Utilizada tanto como juego de salón familiar como herramienta de adivinación seria, la tabla ha arrastrado a lo largo de los siglos XX y XXI una reputación turbia: algunos la consideran un simple juego de mesa impulsado por el efecto ideomotor —ese movimiento muscular inconsciente que, según numerosos psicólogos, explicaría el desplazamiento de la planchette sin intervención sobrenatural alguna—, mientras que otros continúan viendo en ella una puerta, a veces peligrosa, hacia lo invisible.

Ya se incline uno por la explicación racional o por la tesis paranormal, el episodio de Moses Lake alimenta un folclore muy particular: el de los objetos robados que, de una u otra manera, terminan volviéndose contra su ladrón.

Las supersticiones del bajo mundo criminal

Existe, en la cultura popular estadounidense, una idea persistente según la cual los criminales formarían un grupo particularmente supersticioso —observación que se debe, entre otras cosas, a la mitología del justiciero enmascarado de Gotham City, pero que encuentra también un eco más serio entre criminólogos que estudian los rituales y creencias propios de los círculos delictivos. Al publicar los detalles del arresto en redes sociales, el Departamento de Policía de Moses Lake no dejó de señalar la ironía de la situación: un objeto tradicionalmente destinado a revelar verdades ocultas terminó, en este caso, desempeñando un papel muy concreto en la revelación de la identidad de una sospechosa.

«Muchos dicen que los criminales son un grupo supersticioso. En este caso, parece que el viejo adagio se cumplió de la manera más literal posible.»

Lo que dice el comunicado oficial

El siguiente pasaje reproduce fielmente, en traducción, el relato difundido por el Departamento de Policía de Moses Lake sobre las circunstancias del arresto:

«El viernes por la tarde, los agentes respondieron a un reporte de allanamiento de vehículo en la cuadra 1100 de East Nelson Road. El radio había sido arrancado del tablero; se habían sustraído llaves de la vivienda y varios medicamentos con receta, junto con una tabla Ouija. Horas antes, el oficial Isaac Taylor había contactado a una mujer, identificada después como Tasha Marie Wehrli, que llevaba una tabla Ouija en una bolsa. Recordando aquel encuentro, la localizó cerca de Pioneer Way y Riviera Avenue. Un cacheo permitió recuperar la tabla junto con los demás objetos denunciados como robados. Wehrli fue ingresada en la cárcel del condado de Grant bajo cargos de allanamiento de vehículo en segundo grado, hurto en tercer grado, posesión de un medicamento controlado, daño malicioso en tercer grado y resistencia al arresto.»

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Gemini, CC0,
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