Canadá - Un sonido del mar asusta a los habitantes


Una comunidad esquimal está preocupada por el zumbido que procede del fondo del océano Ártico, en el área de Igloolik, al norte de Canadá, advierte CBC News. Los residentes de la zona aseguran que el inquietante zumbido es desagradable y ahuyenta a los animales marinos.

El pitido se ha podido escuchar también durante todo el verano en los territorios de Fury y Hecla Strait, que se encuentran aproximadamente a 120 kilómetros al noroeste de la aldea de Igloolik.

"Ese lugar forma parte de la ruta migratoria de diferentes tipos de ballenas y focas. Antes había muchas en esa área en particular. Pero este año no hubo ninguna", comentó a CBC News George Qulaut, miembro de la asamblea legislativa de Nunavlut, territorio al que pertenece Igloolik.

¿De dónde procede ese extraño sonido? ¿Qué efecto podría tener en los animales? Los vecinos de la zona tienen varias teorías sobre ello. En primer lugar, culpan a la compañía Baffinland Iron Mines Corporation de estar detrás del desagradable sonido. Esta compañía realizó anteriormente prospecciones con sónares en la bahía de Steensby, cerca de Igloolik. Pero recientemente la compañía aseguró a los periodistas de CBC News que no está realizando ninguna actividad en la zona y que ninguno de sus equipos se encuentra bajo sus aguas.

El otro miembro de la asamblea legislativa Paul Quassa afirma que en el área tampoco se realizan trabajos de construcción, detonación o hidrografía que puedan causar el ruido.

El político también alertó de que algunos de sus electores sospechan que el sonido lo genera en realidad la organización ecologista Greenpeace para hacer migrar a los animales y que no sean cazados. Esta versión se explicaría por las tensas relaciones que mantiene la organización con los inuit. Los ecologistas ya rechazaron las actividades cinegéticas de esta comunidad en los años setenta y ochenta del siglo pasado. No obstante, los representantes de Greenpeace también negaron rotundamente tener ninguna vinculación con el fenómeno.

Por si hubiera pocos 'sospechosos', Igloolik está a unos 70 kilómetros al norte de Hall Beach, una activa base militar que anteriormente formó parte de la desaparecida línea DEW — un sistema de estaciones de radar de alerta temprana —.

De todos modos, hasta ahora, los habitantes de Igoolik siguen sin entender de dónde proviene el sonido y cómo este puede afectar a la fauna de la zona.

"No tenemos una única explicación", se lamentó Qualut.

Foto: CC0 / U.S. Geological Survey / Arctic Sky

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