América, ¿tierra de sirenas, gigantes y dragones?


Durante los siglos XV y XVI, las tierras del hemisferio occidental eran todo un misterio. Después de que Cristóbal Colón pusiera los pies en el Nuevo Mundo, a los curiosos europeos les empezaron a contar fantásticas sagas sobre monstruos marinos, fauna exótica y civilizaciones extrañas, escribe el portal Atlas Obscura.

En 1562, el cartógrafo español Diego Gutiérrez y el grabador holandés Hieronymous Cock hicieron un intento de crear un mapa detallado de las Américas. Resultó ser un enorme grabado de seis paneles. Se publicó en Amberes bajo el nombre 'Americae sive quarte orbis partis nova et exactissima', latín para 'Las Américas, o una nueva y precisa descripción de la cuarta parte del mundo'.

Mientras que el mapa minuciosamente grabado muestra características geográficas precisas en muchos casos (la costa este de las Américas y las costas oeste de Europa y África), también está plagado de folclore. Se pueden encontrar muchas de las leyendas y rumores sobre el Nuevo Mundo que circulaban en aquel momento: sirenas, serpientes marinas hambrientas, caníbales, volcanes en erupción en México y tierra de gigantes.

Como la mayoría de la población europea del siglo XVI no sabía leer, los mapas no eran solo una herramienta de navegación, sino un medio popular para contar historias sobre lugares y civilizaciones específicas.

La costa oeste de Suramérica en el mapa parece particularmente peligrosa y misteriosa. Una ballena amenazadora que se apretuja contra un barco, una serpiente dragón y un grupo de sirenas que sostienen lo que parece ser un disco en forma de un OVNI cerca de la Patagonia actual, una tierra legendaria que se rumoreaba era el hogar de los gigantes.

La región que ahora forma parte de Argentina y Chile fue descrita por el explorador portugués Fernando de Magallanes después de encontrarse con la tribu indígena Tehuelche en 1520. Según sus relatos, los Tehuelches eran muy altos y debían de parecer gigantescos para los españoles de estatura relativamente baja.

Para comprobar que realmente había encontrado gigantes en el Nuevo Mundo, Magallanes capturó dos Tehuelches y trató de traerlos a España. Sin embargo, no sobrevivieron el viaje a Europa, y a Magallanes no le quedó nada más que los relatos de la tierra de gigantes.

El extraño encuentro de Magallanes con los gigantes fue posteriormente desmentido por Sir Francis Drake cuando exploraba la Patagonia. Escribió en 1628: "No son tan monstruosos y gigantes como estaban representados habiendo algunos ingleses tan altos como los más altos que pudimos ver".

A la vez que hay material ficticio en el mapa, Gutiérrez y Cock también nombran asentamientos, ríos, montañas y cabos que existen realmente. Muestra grabados del río Amazonas, del lago Titicaca, de la ciudad de México, y de los ríos en Suramérica y la Florida. Se pueden observar muchas características costeras correctas de América del Sur, Central, del Norte y del Caribe.

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