Sufre una decapitación interna y vive para contarlo


Se recupera satisfactoriamente. Este es el balance que hacen los médicos sobre el estado de salud de Killian González, un pequeño niño de 4 años que sufrió una decapitación interna y que vive para contarlo.

¿Cómo puede ser esto? No hay explicación. La lesión de Killian se produjo luego de que él y su madre sufrieran un accidente automovilístico. Por el impacto, el cerebro del niño se desprendió de la columna vertebral, la cabeza queda sujeta al cuerpo solo por un delgado nervio. Un 1% de las personas sobrevive a algo así y con la ayuda de numerosas cirugías, proceso al que Killian no tuvo que someterse, debido a que se ha recuperado solo con atenciones y medicamentos.

Killian y su madre, Brandy, volvían de festejar el cumpleaños del pequeño cuando se accidentaron. Corrieron con la suerte de que una pareja que pasaba por el lugar corrió a socorrerlos. Mientras que el hombre quebraba la ventana para sacar a Killian, gravemente herido, la mujer sostenía la cabeza de Brandy y trataba de tranquilizarla.

El accidente ha unido a dos personas que ya serán amigas para siempre. “Ella salvó a mi hijo”, dijo González sobre Leah Woodward, la mujer que los ayudó junto con su esposo.

Este fue el momento en que Killian volvió a su casa del hospital y se encontró con su madre luego del accidente.

Debido a los numerables gastos médicos, se creó una página web para donar y ayudar a pagar las deudas de Killian y su madre.

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