La bella mujer que traicionó al Papa Francisco


(AFP) La bella y seductora joven Francesca Chaouqui, experta en relaciones públicas, es la mujer que traicionó al papa Francisco al filtrar informaciones y conversaciones secretas.

La italiana, de 33 años, de origen marroquí, es una suerte de agente doble, quien tras su detención por orden de la fiscalía del Vaticano, decidió confesar todo lo que sabe del nuevo escándalo.

No he traicionado al papa“, escribió este martes en un tuit, tras ser liberada por colaborar con la justicia.

Ella es la única mujer nombrada por el pontífice argentino en la comisión que estudió la reforma administrativa de la Santa Sede. Francesca conoce muchos secretos sobre uno de los asuntos más delicados para la Iglesia: el uso de las enormes sumas de dinero que recibe y transitan por el banco de Vaticano.

Chaouqui fue acusada junto con el sacerdote español Lucio Angel Vallejo Balda sustraer documentos reservados del Vaticano, un delito que el Estado más pequeño del mundo castiga con ocho años de cárcel.

Todo lo hizo él, yo incluso intenté pararle”, se justificó en el diario italiano La Stampa. “No tengo nada que ver con cuervos o topos, demostraré mi inocencia. Estoy tranquila, me siento bien con mi conciencia” añadió Chaouqui.

El robo de documentos, el hackeo de computadores y conversaciones con el Papa, aparecerán en dos libros que saldrán a la venta esta semana en todo el mundo y en varios idiomas.

Avaricia y Via Crucis

Los libros revelan las dificultades del Papa argentino para reformar la Curia Romana y denuncian despilfarro y la falta de ética en la gestión de los dineros.

También apuntan contra los turbios negocios del banco del Vaticano, pese a los cambios ordenados por Francisco.

Según las conversaciones transcritas en el libro “Via Crucis” de Gianluigi Nuzzi, se puede escuchar a Francisco comentando “si no sabemos cómo cuidar el dinero, algo que se puede ver, ¿cómo podemos cuidar las almas de los fieles, que no se ven?

En otro capítulo, el papa comenta que los costos de la gestión de la Curia están fuera de control. “Algo pasa, hacen trucos”, se lamenta.

La fuga de documentos reservados puede haber sido motivados por ambiciones frustradas. Ni Vallejo Balda, de 54 años, cercano al Opus Dei, ni Chaouqui, obtuvieron la promoción deseada tras su asesoría.

El escándalo denota también la lucha interna entre grupos de poder, que no toleraron la llegada del pontífice argentino, sin experiencia en el delicado manejo de la Curia Romana, la maquinaria central y empeñado en aplicar la austeridad, eliminar cargos y rangos.

Fuente

0 comentarios:

Publicar un comentario