La ciencia explica los debates sobre los colores de un vestido


Los científicos norteamericanos realizaron la primera investigación que devela las razones objetivas que despertaron encarnizados debates en Internet sobre "los colores de un vestido", cuya foto fue publicada en Tumblr a finales de febrero de 2015.

La imagen generó millones de tuits y publicaciones, algunos internautas consideraban que las franjas del vestido eran azules y negras, otros, blancas y amarillas.

El artículo que resume las investigaciones del fenómeno ha sido publicado en la revista especializada Current Biology.

Los científicos de la Universidad Tecnológica de Massachusetts encuestaron a 1.400 personas respecto a la imagen, 300 de las cuales antes no había visto la foto.

Un 57% de los encuestados señalaron que el vestido era azul y negro, un 30% dijeron que era blanco y dorado, y otro 10% advirtieron una mezcla de ambas combinaciones.

Los investigadores observaron que los madrugadores, también conocidos como "alondras", veían con mayor frecuencia el vestido en tonos blanco-dorados.

Las personas madrugadoras estuvieron representadas en su mayoría por mujeres y personas de la tercera edad, que pasan el mayor tiempo de sus vidas expuestos a la luz solar.

Bevil Conway supuso que el cerebro de los trasnochadores, o "búhos", acostumbrados a la iluminación artificial, automáticamente corrige la imagen, suprimiendo los tonos magentas. Si se hace lo mismo con la foto utilizando un filtro, se ve un vestido azul y negro.

Y por el contrario, en la iluminación natural hay un mayor componente de luz azul. Si la eliminamos mediante un filtro, observaremos que los colores del vestido se tornan parecidos al blanco y el dorado.

"Probablemente el ser humano disponga de un sistema interno de corrección de las distorsiones creadas por la luz solar y artificial", supuso el científico.

Luego Conway y sus colegas intentaron recrear las condiciones en las que se fotografió el vestido y llegaron a la conclusión de que fue iluminado a la vez por la luz solar procedente de la ventana y la luz artificial de la lámpara de la tienda.

"Como resultado tenemos una fuente de luz indeterminada, y la visión humana no sabe cómo identificarlo; ya que se dispone de muy poca información para definir esa ambivalencia, al cerebro no le queda más remedio que regresar a la experiencia previa de percepción", declaró el científico.

Para comprobar esta hipótesis una colega de Conway, Rosa Lafer-Sousa, realizó una copia digital del vestido y "vistió" con él a una modelo.

Resultó que cuando la fuente de luz es identificada con claridad (luz solar o iluminación artificial) todos los encuestados definen los colores del vestido sin discusiones o dudas.

No obstante, los científicos aclararon que solo presentaron una hipótesis previa, ya que la fotografía del vestido ofrece muy pocos datos para explicar completamente este fenómeno.

Fuente

0 comentarios:

Publicar un comentario