El misterio de “los círculos de Namibia”



Las zonas desérticas de nuestro planeta están repletas de misterios que llevan de cabeza a la comunidad científica. Hoy os traemos el curioso caso de los “anillos de hadas” del desierto de Namibia.

Estos anillos se cuentan por decenas de miles y pueden percibirse como extrañas “calvas” circulares, de entre 2 y 12 metros de diámetro, que motean las polvorientas praderas africanas del desierto de Namibia, justo entre Angola y Sudáfrica.

En el interior de esos círculos la hierba no crece, pero muchos de ellos están rodeados por un anillo de vegetación más alta que la de alrededor, una especie de corona verde que marca claramente el perímetro de la zona seca.

Nadie sabe cómo ni por qué se forman, todos científicos que hasta ahora han intentado dar alguna explicación a estas curiosas formaciones han vuelto con las manos vacías. Aunque un estudio recientemente  realizado por el biólogo Walter Tschinkel de la Universidad Estatal de Florida ha descubierto que “las huellas de los dioses”, (así los llaman los habitantes del lugar), tienen un ciclo vital: aparecen y desaparecen pasado un determinado tiempo.

Los más pequeños permanecen alrededor de unos 24 años, mientras que los más grandes pueden permanecer durante 75 años.

Fenómenos similares se conocen en bosques y praderas de casi todo el mundo, (en España se les llaman “anillos de hadas” o “corros de brujas”), pero se producen sólo ocasionalmente y se sabe que muchos de ellos están producidos por la acción de varias clases de hongos, que afectan al crecimiento de la vegetación. En esta ocasión, se pensó que estos círculos tenían que ver con colonias de termitas u otros insectos, pero esta posibilidad ha sido también descartada. Se ha llegado incluso a pensar que se trata de un complejo (y desconocido) patrón de crecimiento de las plantas, que de alguna forma se “organizarían” para repartirse los nutrientes en un ambiente donde éstos escasean. Pero nadie sabe cómo las plantas pueden ser capaces de crear este patrón, y de seguirlo, incluso si están dispersas en un área de muchos kilómetros cuadrados.

Sin duda, se trata de un curioso misterio que los conspiranoicos no han tardado en llevarse a su terreno, hablando de esta zona como un nuevo vórtice dimensional, una especie de condensador de energía con un origen desconocido.

Los ufólogos tampoco se quedan sin su parte;  algunos establecen una vinculación directa con los círculos de los cultivos, aunque con un significado completamente diferente...

Sea como sea, el propio Tschinkel opina que es posible incluso que se trate de uno de esos misterios que la ciencia nunca llegue a explicar. Tiempo al tiempo.

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